Lobo estepario


“Quiero mas. No estoy contento con ser feliz, no he sido creado para ello, no es mi sino.”

Así es, no estoy contento con ser feliz, siempre quiero mas. Ese soy yo, ese era el personaje de Herman Hesse en el “Lobo estepario”. Almas solitarias, inconformistas con la realidad, buscadores de nuevas realidades paralizados por el desazón de la perpetua infelicidad, de la perpetua búsqueda de la perfecta felicidad.

Incapaces de ser constantes, de serlo yo mismo, pues el éxito nos aburre y el fracaso nos desanima. No tengo un futuro por el que luchar, pues no creo que exista un futuro lo suficientemente bueno como para luchar por el.

Mi vida son batallas ganadas que acaban en derrotas, pues la victoria me lleva al desengaño y a la frustración. Necesito la derrota para tener algo por lo que seguir. No hay victoria lo suficientemente hermosa para que me pueda deleitar en contemplarla, no hay obra lo suficientemente grandiosa que no tenga algún defecto.

Yo soy el mayor de los defectos, soy aquel, aquello que mas tendría que cambiar. Pero la perfección esta tan lejos que no merece la pena ni intentarlo.

Días de depresión se suceden unos tras otros. Nada me alegra, nada me llena, pues vacío estoy, vacío me siento y no hay nada en este mundo que sea capaz de llenarme. No hay nada que sea capaz de saciarme, de calmarme el alma por algo mas que unos breves instantes.

Leí una vez que la felicidad es una sucesión de pequeños instantes. La vida me ha demostrado que es así, y yo con eso no quiero vivir. Hay gente que piensa que es feliz en su vida. Estoy seguro de que se engañan o de que son unos conformistas que les valen los pequeños instantes o los caprichos que se den. Tristemente yo no soy así.

No puedo ser feliz, porque busco una plenitud que no se puede alcanzar. Porque la frustración de saber que en este mundo y en esta realidad la perfección no se puede alcanzar me hunde. Cada día, cada situación, cada conversación, cualquier cosa que suceda ahora mismo a mi alrededor me hunde mas en la profunda desesperación de la imperfección en la que estamos.

Por eso mi dejadez, mi falta de interés, mi pocas ganas de ver o hacer. Sólo el saber me llena algo, aunque sólo sirva para descubrirme nuevos lugares donde ahogarme. Indiferencia hacía todo. Ya casi no hablo, no tengo interés en lo demás, el silencio y la soledad son dos de las cosas mas perfectas de las que podemos disfrutar. Solo ellas calman mi ánimo, sólo así consigo olvidar que este mundo no va a ningún sitio mientras quede un solo hombre sobre la faz de la tierra.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s