Robando el pasado.

No sé si os pasara a vosotros, pero a mi me estan robando el pasado a trocitos. Puede sonar extraño en incluso algo pedante, pero es una sensación que de vez en cuando me invade.

Quiza sea el fruto de vivir en un pueblo, en un pueblo que vive despacio y sin prisas, en el que las cosas duran casi eternamente y en el que cualquier novedad es casi una sorpresa.

Ayer, mientras volvia caminando a casa después de trabajar, pasé por delante de un taller-garaje que llevaba en ruinas casi desde que yo iba al parbulario que estaba a su lado. Conocí el taller abierto, aunque casi no tengo recuerdos nitidos de ello. Pero sobre todo he conocido el taller cerrado, he visto como se ha hundido, he pasado miles de veces por delante de su fachada de piedra pintada a franjas rojas y blancas, he vivido madrugadas en sus alrededores mientras comia churros después de una noche de fiesta. Ha estado alli durante muchos de los años de mi vida y ayer al pasar veo como una maquina esta derribando el edificio…

…y de golpe me vinieron a la memoria recuerdos de lo que ha significado a lo largo  de mi vida y sobre todo de mi infancia (que no se por qué es la que mas me viene a la cabeza cuando veo estas cosas).

En estos últimos años en que la fiebre del ladrillo estaba en pleno apogeo he visto como muchos edificios viejos y ruinosos que han estado desde mi infancia en pie sin que nadie se preocupara de ellos han desaparecido para convertirse en casa nuevas y sin pasado. He visto como aquello que me ha rodeado durante mi vida iba desapareciendo para convertirse en algo nuevo y casi ajeno a mi. Ha ido desapareciendo parte del paisaje de mi pasado.

Y es que estas cosas me hacen pensar que el tiempo pasa, y que los años van cayendo, que te haces mayor. No por la forma de ver la vida y por el espiritu, sino por las cosas materiales, que parece que no envejecen y de repente un dia ya no estan.  Seran cosas de la edad que uno ya empieza a ver mas el pasado que el futuro, o quizas sea que añoro aquellos tiempos en que todavia la inocencia me hacía creer en las cosas y en la gente, en que había ilusión y brillo en mis ojos. Desgraciadamente los años trajeron otras cosas muy distintas a aquellas que siendo niño sentia.

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Año nuevo.

Como siempre en estas fechas cercanas al final del año, uno hace recuento de lo que ha sido el año que acaba y piensa en lo que espera del siguiente.

Como cada año hago balance de lo que ha sido este año 2011, y siguiendo mi pesimista visión de la vida he de decir que ha sido igual que todos los anteriores. Ni bueno ni malo, simplemente anodino. Quizá ya todo me resulte anodino, pues la falta de ilusión lleva a ese estado. Al final un año es simplemente el trascurrir de los días uno tras otro hasta llegar a un final. Y eso ha sido este año para mi, trescientos sesenta  días, uno detrás de otro hasta llegar a este día de hoy.

No voy a decir que no haya habido cosas buenas, por supuesto que si. Momentos que quedaran en el recuerdo, días, hechos, palabras, que harán que guarde de ellos buenos recuerdos y al rememorarlos seguramente traigan una sonrisa a mi cara.
Tampoco voy a decir que haya tenido malos momentos, puesto que creo que sería injusto con lo que están pasando o han pasado otras personas; y ademas seguramente estaría mintiendo.

Pero pese a que el balance del año es mas o menos positivo, no ha traído este año nada que me devolviera esa alegría por vivir que perdí demasiado pronto, siendo demasiado joven. He iniciado cosas que van relativamente bien, he aprendido a vivir sin prisas y sin esperar prácticamente nada. Sigo aprendiendo a conformarme y a disfrutar de lo poco o mucho que me da la vida. Pero no he aprendido a renunciar a cambiar las cosas, a luchar por algo mejor para mi, los míos y los que me rodean (ya sea cerca o lejos), no he aprendido a olvidar lo ruin de la naturaleza humana, no he perdido mi desconfianza en el ser humano pues cada día  hay cientos de actos que  corroboran mis opiniones.

Como cada final de año me planteo lo que deseo y espero del próximo año y de mi mismo. Empezaremos por lo que pido para mi. Quiero llegar a un estado de paz tal , que nada me afecte y nada me preocupe, en el que simplemente haga lo que quiera hacer y reciba lo que quiera venir sin importarme lo que no haya hecho ni lo bueno o malo que venga.

Al próximo año le pido dos cosas: que mejore un poco la cosa, que cada vez haya mas gente que pueda tener una vida digna, que cada uno pueda vivir de su trabajo y de lo suyo. No necesitamos riquezas, simplemente necesitamos dignidad. Dignidad en el trabajo, en la vivienda, en el respeto a las creencias, en las formas políticas, etc.

Para mi, le pido al año que sea normal. Ni bueno, ni malo. Simplemente que pase…y que si es verdad que en el 2012 sera el fin del mundo, por favor no esperes al 31 de diciembre, cuanto antes pues mejor.