Arriba y Abajo III


Pese a que no sabía que hacer para resolver ese misterio que le habían planteado, decidió ir planteando preguntas, todas las que se le ocurrieran. Quizá alguna de ellas fuera la que según ellos le preocupaba.

Empezó por lo más básico, -¿voy a tener problemas de salud?, … , ¿voy a seguir con trabajo?, … , ¿voy a …?
Asi pregunta tras pregunta, bombardeó a los dos individuos que sin inmutarse le negaban con la cabeza.

Cuando terminó su repertorio de preguntas y no obtuvo ninguna respuesta afirmativa, su animo empezó a decaer. No sabía qué mas preguntar. Había preguntado por todos los ámbitos de su vida y ninguno de ellos parecía ser lo que le debía de preocupar.
El hombre de campo le miro y con voz calmada le dijo,

-A todas esas preguntas no te podemos contestar, nosotros no somos adivinos. Pero hay una que no nos vas a plantear porque no eres consciente de ella. Nosotros sabemos que pregunta es y sabemos que tu tienes la respuesta.

Un gesto de rendición se le escapo a nuestro hombre. Ya nada podía hacer para averiguar de qué le estaban hablando aquellas personas. Hizo un intento de decir algo, pero no sabía que preguntar. Se lo habían dejado claro. Sólo él tenía la pregunta y la respuesta.
Apesadumbrado agachó la cabeza y farfullando se despidió de los hombres.

Giro para dirigirse a la puerta mientras el hombre que manejaba los datos le dirigía una mirada llena de tristeza. Él sí sabía que era lo que se estaba preguntando nuestro hombre, porque él mismo se hacía constantemente la misma pregunta. Pero incluso manejando todos los datos que allí existían había sido incapaz de darse un respuesta.

Salió al hall oscuro y pulsó el botón de llamada del ascensor. Unos instantes después las puertas se abrieron. Entró y miro a la botonera. Sólo había un botón: abajo.  
Si antes había arriba y abajo es que estaba en el medio. Y si ahora sólo hay abajo ¿qué opción es la que me han quitado? – se preguntó mientras pulsaba la flecha de abajo.

El ascensor inicio un rápido descenso, pasando por decenas de plantas, hasta que entro en una zona mas oscura.
Unas decenas mas de pisos vio pasar ante la cristalera del ascensor hasta que este se volvió a detener bruscamente.

La puerta se abrió y ante él apareció …

 

Continuara

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