Progresía


Este fin de semana pasado hemos tenido a Benedicto XVI en España, ha sido una visita pastoral a Santiago de Compostela con motivo del año santo Compostelano (el mismo acontecimiento que ha llenado la ciudad de turistas y que ha plagado los caminos que llevan hasta la sede compostelana de peregrinos) y la visita a Barcelona para consagrar al culto la Sagrada Familia (esa misma que la ciudad toma como reclamo turístico y simbolo de modernidad).

Ha sido una visita criticada desde muchos sectores y por diversos motivos. Nada malo en las criticas si están justificadas. Me parecen bien los que se han quejado del coste de la visita, cierto es que ha sido un gasto importante tanto en seguridad como en la organización de los actos, y que dada la situación económica actual a muchos ciudadanos les haya molestado el gasto que ha supuesto (y que seguro que si la situación económica no fuera la actual a nadie le habría parecido excesivo ni desmesurado). También son aceptables las criticas al exceso de seguridad y de medidas por parte de las administraciones públicas (aunque hay que recordar que le pese a quien le pese, Benedicto XVI es un jefe de estado al mismo nivel político, de seguridad y de protocolo que cualquier jefe de estado ya se llame este Obama, Putin, Hassan II o Hugo Chavez). También son aceptables las críticas a la doctrina y al mensaje que lanza al mundo, no todos tenemos que aceptar y estar de acuerdo con los preceptos que la iglesia católica impone a sus fieles.

Lo que ya no veo tan normal es esa costumbre que se esta instalando últimamente en nuestro país de considerar como “doctrina divina” todo aquello que propugna esta nueva progresia, que tacha de anticuados, incivilizados y no sé cuantas cosas mas a los que no coinciden con su valores e ideas.

Y esto me recuerda una época histórica que creía haber dejado atrás, una época histórica criticada por esa progresía, criticada hasta hacer desaparecer los vicios de ese momento histórico. Hablo de la época de las conquistas y del colonialismo. Ese momento histórico en el que una sociedad “supuestamente” mas avanzada y con unos valores e ideas “mejores” imponían sus doctrinas ya fuera por las buenas o por las malas.

Ya me gustaría que me explicaran en que se diferencia su superioridad moral de la superioridad moral que criticaban a los pueblos colonizadores o “civilizadores”. Y no estoy diciendo ni que sus ideas sean peores que las que critican, ni mucho menos que se este matando para imponer sus ideas (que alguno habrá que haya pensado que iba por ahí). No es necesario matar para imponer las ideas a los demás, basta con someterlos a un linchamiento social, a un acoso verbal, a un distanciamiento social como apestados, etc…; y eso por desgracia ya se esta haciendo.

De todos modos malo es que lo haga una parte de la sociedad, los autodenominados “progresistas” (igual que en tiempos pasados se autoproclamaron “civilizados”). Lo malo es que lo esta asimilando y poniendo en practica la otra parte. Y no digo que sea malo porque la otra parte tenga que demostrar una superioridad moral o sean mejores y no deban rebajarse a esos niveles, lo digo porque si todos son iguales lo mas fácil es que acabemos a guantazos y la verdad sea dicha no es que me haga demasiada gracia vivir una guerra…

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